
No me daba buena espina (antes de empezar) el partido de ayer tarde en Sevilla. Las notables bajas en el centro de la defensa y la no alineación de Messi me dieron a entender que nos costaría mucho trabajo sacar los tres puntos en el Ruíz de Lopera. No sé por qué Guardiola da descanso a Messi en los partidos fuera de Barcelona; en teoría, son los más complicados de ganar y, sin embargo, le deja sentado en el banquillo durante una hora. Si las cosas no van bien (como en las últimas salidas), toca remontada. Eso, si llegas a tiempo de conseguirla; si no, te dejas dos puntos, como pasó ayer.
El choque comenzó como esperaba, es decir, con el Betis presionando la salida desde la defensa azulgrana y esperando una contra. A los 18', Melli adelantó a los locales de un buen cabezazo a la salida de un corner, y a los 25' Mark González batió a Valdés de un fuerte disparo, tras un grave error de marcaje por parte de Alves. El partido se ponía peliagudo muy pronto y algunos ya celebraban la derrota del Barça en la “Z”. A raíz del segundo tanto, el equipo se entonó y empezó a llegar con cierta asiduidad al marco de Ricardo. Pero no fue Eto'o hasta el 45' quien le batió, tras aprovechar el rechace de un penalty a Iniesta que el camerunés había fallado.
En la segunda parte, el Barça salió convencido de que se podía ganar el partido y cercó el área de Ricardo. Los andaluces tan solo llegaron a la portería de Valdés en alguna contra y a punto estuvieron de cerrar el partido en una de ellas, pero Oliveira salió en fuera de juego antes de anotar el tercer tanto. Guardiola metió en el campo a Henry, Messi y Bojan para dar más mordiente al ataque culé. Parecía que el empate llegaría pronto, pero Ricardo paraba todo lo que llegaba a su portería. No se produjo la igualada hasta el 84', cuando Eto'o se revolvió muy bien dentro del área y de tiro cruzado empató el partido.
Lo mejor fue, una vez más, la entrega de los jugadores; lo menos bueno, que siempre encajamos unos goles bastante absurdos y luego nos cuesta mucho arreglar el desaguisado. Por fin tenemos una semana entera sin partidos para poder centrarnos en el derby del sábado ante el Espanyol y la eliminatoria de octavos en la Champions, que ya está muy cerca...
