Ante todo disculpar mi ausencia en este blog por motivos técnicos.
El partido de esta tarde-noche en El Madrigal ha sido uno de esos que se ganan con mucha garra y fuerza. No ha sido un buen partido, técnicamente hablando, pero si muy táctico. En un campo pequeño no hay casi espacios y para un equipo “grande” es más complicado expander su potencial. Todo se basaba en mantener la compostura en el centro del campo, no perder los típicos balones tontos que se convierten en peligrosas contras rivales e intentar ejecutar bien el último pase. El Villareal, desde el principio, juntó mucho sus dos lineas de contención y mandó a sus puntas a tapar la salida del balón culé.
La primera ocasión no tardó en llegar; un buen pase de Xavi sobre Henry no fue aprovechado por este último, tras una gran intervención de Diego López. Poco después, tras un saque de esquina del Barça, el balón llegó al borde del área, donde Sergio golpeó de volea y Diego despejó con una gran “palometa”. El Villareal tuvo su ocasión de oro cuando su delantero Rossi, solo ante Valdés, cruzó demasiado afuera. Lo más destacado hasta el descanso fue una jugada entre Henry, Xavi y Messi, que falló el último.
La segunda parte no empezó bien porque un buen pase desde el centro del campo de Rossi al espacio fue aprovechado por el aragonés Cani para batir a Víctor con un buen gol. A partir de este momento, el Barça se enganchó en el partido. Cinco minutos después una jugada aislada de Alves es rematada de cabeza por Keita, tras un fallo en la salida del portero castellonense. Los chicos de Pep empezaron a tocar con más precisión y una jugada de Xavi por la banda derecha fue rematada con calidad desde el punto de penalty por Tití Henry. El partido parecía resuelto, pero una injusta expulsión de Gerard Piqué cambió las tornas. El Villareal, expoleado por su público, se echó arriba y tuvo numerosas ocasiones para empatar. El Barça también tuvo sus ocasiones; un posible penalty a Eto’o pudo aumentar el resultado.
En resumen, el equipo se volvió a poner el mono de trabajo para poder ganar en un campo siempre complicado para el Barça. No fue un partido vistoso, pero sí práctico. Ahora llegan las merecidas vacaciones de Navidad y el equipo tendrá que recuperar fuerzas. En los temidos “Pirineos”, el Barça ha demarrado sin piedad (como hacía el malogrado Chaba Jimenéz) y ha dejado a los rivales a una buena distancia que solo podrán contrarrestar mediante contrarreloj. Y, por último, añadamos los datos de Mr. Chip en Onda Cero, según los cuales el Barça es el mejor equipo de la historia de la Liga a estas alturas de campeonato. Que siga la racha…
lunes, 29 de diciembre de 2008
domingo, 30 de noviembre de 2008
Primer zarpazo
El partido de ayer noche en el Ramón Sánchez Pizjuan volvió a catapultar al Barça en la senda de los buenos encuentros fuera de casa ante un rival muy fuerte en su campo. El equipo de Pep estuvo más entonado en una segunda mitad en la que el Sevilla pareció conformarse con el resultado y permitió más circulación de balón. En la primera, después del gol del Barça, los hombres de Manolo Jiménez presionaron mucho, sobre todo a Xavi y Messi, que no podían recibir con claridad el balón.
Guardiola alineó un once más o menos normal. Valdés en la portería; Alves, Márquez, Piqué y Puyol; en el centro del campo Xavi, Touré y Keita; y en la delantera Messi, Eto’o y Henry. Tras unos primeros minutos de tanteo en los que los dos equipos contrarrestaban los ataques rivales, Eto’o se aprovechó de un rebote dentro del área y fusiló a Palop. El Sevilla se rehizo y siguió presionando fuertemente a Xavi, hecho que ahogaba un poco al Barça y permitía robar balones y realizar contras. En una de estas contras Kanoute, solo ante Valdés, falló incomprensiblemente mandando el balón al larguero. Eran los peores momentos del Barça, pero llegó el descanso y se apaciguaron las aguas.
En la segunda mitad el Barça salió más asentado que en los últimos minutos de la primera parte. Se deshizo un poco de la fuerte presión sevillista y empezó a circular el balón moviéndolo de un lado para otro esperando el momento de dar el zarpazo definitivo. Esto ocurrió en el minuto 76, cuando Xavi mete un balón con la cabeza al hueco de la defensa, aparece Messi que encara la portería y de volea remata a gol. Esta acción hizo enmudecer a la afición local, que esperaba que su portero hiciera algo más. Pep movió el banquillo; Sergio entró por Keita, Gudjohnsen por Xavi y Hleb sustituyó a Henry en los minutos finales. El Sevilla bajó los brazos definitivamente cuando Luis Fabiano se autoexpulsó en una acción con Sergio. Minutos después una buena jugada de Hleb dejó sólo a Messi que, tras driblar a Palop, marcó a puerta vacía.
En resumen, vimos un buen Barça que jugó de menos a más, encarriló el partido con mucho trabajo y empezó los “Pirineos” demarrando...
Guardiola alineó un once más o menos normal. Valdés en la portería; Alves, Márquez, Piqué y Puyol; en el centro del campo Xavi, Touré y Keita; y en la delantera Messi, Eto’o y Henry. Tras unos primeros minutos de tanteo en los que los dos equipos contrarrestaban los ataques rivales, Eto’o se aprovechó de un rebote dentro del área y fusiló a Palop. El Sevilla se rehizo y siguió presionando fuertemente a Xavi, hecho que ahogaba un poco al Barça y permitía robar balones y realizar contras. En una de estas contras Kanoute, solo ante Valdés, falló incomprensiblemente mandando el balón al larguero. Eran los peores momentos del Barça, pero llegó el descanso y se apaciguaron las aguas.
En la segunda mitad el Barça salió más asentado que en los últimos minutos de la primera parte. Se deshizo un poco de la fuerte presión sevillista y empezó a circular el balón moviéndolo de un lado para otro esperando el momento de dar el zarpazo definitivo. Esto ocurrió en el minuto 76, cuando Xavi mete un balón con la cabeza al hueco de la defensa, aparece Messi que encara la portería y de volea remata a gol. Esta acción hizo enmudecer a la afición local, que esperaba que su portero hiciera algo más. Pep movió el banquillo; Sergio entró por Keita, Gudjohnsen por Xavi y Hleb sustituyó a Henry en los minutos finales. El Sevilla bajó los brazos definitivamente cuando Luis Fabiano se autoexpulsó en una acción con Sergio. Minutos después una buena jugada de Hleb dejó sólo a Messi que, tras driblar a Palop, marcó a puerta vacía.
En resumen, vimos un buen Barça que jugó de menos a más, encarriló el partido con mucho trabajo y empezó los “Pirineos” demarrando...
jueves, 27 de noviembre de 2008
Contundente en Europa
Ayer volvimos a disfrutar (siempre a mi juicio) de un buen partido del Barça. El conjunto de Pep dio una lección, sobre todo en la primera mitad, a un muy correoso pero inoperante Sporting de Lisboa. Los lusos son un equipo que le gusta tener la pelota y jugar desde el suelo, no presionaban como otros rivales, dejan jugar y esto favoreció los intereses culés.
Guardiola alineó un once, como casi siempre, con alguna sorpresa. Valdés en el arco, una defensa formada por Alves, Piqué, Márquez y Cáceres; en el centro del campo Xavi, Sergio y Gudjohnsen; y arriba Henry, Hleb y Messi. Cabe destacar el gran partido que hizo en el lateral izquierdo el jugador Uruguayo.
Elo Barça empezó avisando con un gran lanzamiento de falta a cargo de Xavi, que repelió la cruceta de la portería de Rui Patricio. Poco después en una jugada personal marca de la casa, Messi se deshizo de cuantos rivales se le pusieron en el camino, entró en el área chica, y cedió para que Henry marcara. Era el minuto trece. En el 17, un lanzamiento de corner entre Xavi y Messi, fué tocado por Gudjohnsen con la espalda, ántes que Piqué, ayudado por la defensa portuguesa, anotara el segundo. De aquí hasta el final del primer tiempo, el Barça le dio un meneo futbolístico al Sporting. Fuerza, anticipación, jugadas de tiralíneas, posesiones largas de balón cansando al rival…
En el segundo tiempo, Bojan entró por Henry. Muy pronto, en el 48, una falta al borde del área sacada rápidamente por Alves mientras la zaga rival protestaba al árbitro, es aprovechada por Messi para hacer el tercero. El partido parecía estar sentenciado, más si cabe cuando Pep retiró a Messi para dar entrada a Pedro. Algunos abuchearon al crack argentino pero la mayoría le ovacionó. En el minuto 64 de partido, una inexistente falta por manos de Márquez al borde del área, es lanzada magistralmente por Veloso, a la escuadra de la portería de Victor. Para mí, fallo garrafal (y van muchos este año) del portero. Colocó una gran barrera con mucha gente y él se colocó en el centro de la meta, cuando debía cubrir el palo que no tapa la barrera. Encima dió un paso que le cogió a contra-pie, lo que le dificultó todavía más la acción. Dos minutos después un mal despeje de Márquez y un despiste (el único fallo en todo el partido) de Cáceres, dejaron sólo a Liedson que fusiló a Valdés. Cuando parecía que el Sporting se metía en el partido, un auto-gol de Caneira en el 67, volvía a dejar las cosas en su sitio. El encuentro se volvió un poco loco, los portugueses atacaban más y mejor, y el Barça no acababa de estar cómodo dentro del campo. En el 72, Bojan aprovecha un regalo del defensa, se interna en el área y Rui Patricio le arrolla. El guardameta es expulsado y Bojan marca de penalti, que a punto está de detener el recién entrado portero Tiago. Aquí terminó ya el partido. El Barça empezó a marear a su adversario con numerosos pases y los portugueses bajaron los brazos hasta el final.
En resumen un buen aunque alocado partido. Destacar el gran trabajo en el centro del campo realizado por Sergio y Gudjohnsen que no se cansaron de correr, y el buen papel de Cáceres de lateral izquierdo. Ahora descansar y pensar en los “temidos” Pirineos…
Guardiola alineó un once, como casi siempre, con alguna sorpresa. Valdés en el arco, una defensa formada por Alves, Piqué, Márquez y Cáceres; en el centro del campo Xavi, Sergio y Gudjohnsen; y arriba Henry, Hleb y Messi. Cabe destacar el gran partido que hizo en el lateral izquierdo el jugador Uruguayo.
Elo Barça empezó avisando con un gran lanzamiento de falta a cargo de Xavi, que repelió la cruceta de la portería de Rui Patricio. Poco después en una jugada personal marca de la casa, Messi se deshizo de cuantos rivales se le pusieron en el camino, entró en el área chica, y cedió para que Henry marcara. Era el minuto trece. En el 17, un lanzamiento de corner entre Xavi y Messi, fué tocado por Gudjohnsen con la espalda, ántes que Piqué, ayudado por la defensa portuguesa, anotara el segundo. De aquí hasta el final del primer tiempo, el Barça le dio un meneo futbolístico al Sporting. Fuerza, anticipación, jugadas de tiralíneas, posesiones largas de balón cansando al rival…
En el segundo tiempo, Bojan entró por Henry. Muy pronto, en el 48, una falta al borde del área sacada rápidamente por Alves mientras la zaga rival protestaba al árbitro, es aprovechada por Messi para hacer el tercero. El partido parecía estar sentenciado, más si cabe cuando Pep retiró a Messi para dar entrada a Pedro. Algunos abuchearon al crack argentino pero la mayoría le ovacionó. En el minuto 64 de partido, una inexistente falta por manos de Márquez al borde del área, es lanzada magistralmente por Veloso, a la escuadra de la portería de Victor. Para mí, fallo garrafal (y van muchos este año) del portero. Colocó una gran barrera con mucha gente y él se colocó en el centro de la meta, cuando debía cubrir el palo que no tapa la barrera. Encima dió un paso que le cogió a contra-pie, lo que le dificultó todavía más la acción. Dos minutos después un mal despeje de Márquez y un despiste (el único fallo en todo el partido) de Cáceres, dejaron sólo a Liedson que fusiló a Valdés. Cuando parecía que el Sporting se metía en el partido, un auto-gol de Caneira en el 67, volvía a dejar las cosas en su sitio. El encuentro se volvió un poco loco, los portugueses atacaban más y mejor, y el Barça no acababa de estar cómodo dentro del campo. En el 72, Bojan aprovecha un regalo del defensa, se interna en el área y Rui Patricio le arrolla. El guardameta es expulsado y Bojan marca de penalti, que a punto está de detener el recién entrado portero Tiago. Aquí terminó ya el partido. El Barça empezó a marear a su adversario con numerosos pases y los portugueses bajaron los brazos hasta el final.
En resumen un buen aunque alocado partido. Destacar el gran trabajo en el centro del campo realizado por Sergio y Gudjohnsen que no se cansaron de correr, y el buen papel de Cáceres de lateral izquierdo. Ahora descansar y pensar en los “temidos” Pirineos…
lunes, 24 de noviembre de 2008
Y antes de llegar a los "Pirineos"... pinchazo
Ningún momento es bueno para perder puntos, y menos en tu propio campo, pero la ocasión para sacar más ventaja sobre tus rivales era que ni pintada. El Getafe vino con las ideas muy claras y, a diferencia de otros equipos, presionó mucho más arriba la salida del balón del Barça. Eso, y que jugamos sin un central que supiera administrar bien el juego (Márquez): en el centro del campo acompañaban a Xavi dos “destructores” como Keita y Touré. Esto facilita mucho la presión del rival sobre el jugador de Terrassa, que se encuentra muy solo si encima tampoco están ni Iniesta ni Messi. No quiero culpar a Pep del empate, pero sí opino que facilitó la labor de Víctor Muñoz.
El Barça salió menos enchufado que en los últimos partidos en el Estadi; arriba, Eto’o, Hleb y sobre todo Bojan no se entendían. La fuerte presión de los delanteros rivales ahogaba a Xavi, que no podía recibir ni distribuir con facilidad. El centro del campo ayer no sabía qué hacer con el balón porque habitualmente tiene a otros compañeros para estos menesteres. Un error de entrega de Piqué y un rechace afortunado propinaron que Manu del Moral anotara el primer gol en el minuto 20. Cuando salió el balón de su bota supe que era gol, y eso que mi ubicación en el campo no era la más propicia para verlo. El Barça se entonó a raíz del gol, pero con más corazón que cabeza. Un buen disparo de Silvinho que envió a corner “Pato”, y un chut al larguero de Eto’o, fueron las ocasiones más claras.
En la segunda parte, el Getafe cerró un poco las líneas y abrió a sus delanteros a las bandas para lanzar contras. El planteamiento de Víctor funcionó hasta que Pep quitó del campo a Hleb, voluntarioso pero sin suerte, y a Bojan, que cuajó su peor partido como culé. En su puesto entraron Pedro, que revolucionó el ataque con su rapidez y sus ganas, y Henry, que entró por la banda izquierda. Pedro y Alves crearon una jugada por la derecha; el brasileño puso un centro de oro al segundo palo que Keita, sin marca, no desaprovechó. Quedaban veinte minutos y Pep dio entrada a Gudjohnsen por Silvinho, retrasando al mismo Keita como lateral. Ocurrió algo inusual en este equipo; las jugadas más claras en los minutos finales salieron de los corners, con los cuales Piqué remató dos veces. Una salió rozando el palo, y la segunda la rechazaron entre el Pato Abbondanzieri y el larguero. El Barça atacaba con todo, pero el Getafe estuvo a punto de dar un susto en dos contras al final de partido.
Mi resumen es que no se debe pinchar ante la oportunidad de distanciar más a los rivales y sobre todo ahora que el calendario se va a complicar con los temidos “Pirineos” .
El Barça salió menos enchufado que en los últimos partidos en el Estadi; arriba, Eto’o, Hleb y sobre todo Bojan no se entendían. La fuerte presión de los delanteros rivales ahogaba a Xavi, que no podía recibir ni distribuir con facilidad. El centro del campo ayer no sabía qué hacer con el balón porque habitualmente tiene a otros compañeros para estos menesteres. Un error de entrega de Piqué y un rechace afortunado propinaron que Manu del Moral anotara el primer gol en el minuto 20. Cuando salió el balón de su bota supe que era gol, y eso que mi ubicación en el campo no era la más propicia para verlo. El Barça se entonó a raíz del gol, pero con más corazón que cabeza. Un buen disparo de Silvinho que envió a corner “Pato”, y un chut al larguero de Eto’o, fueron las ocasiones más claras.
En la segunda parte, el Getafe cerró un poco las líneas y abrió a sus delanteros a las bandas para lanzar contras. El planteamiento de Víctor funcionó hasta que Pep quitó del campo a Hleb, voluntarioso pero sin suerte, y a Bojan, que cuajó su peor partido como culé. En su puesto entraron Pedro, que revolucionó el ataque con su rapidez y sus ganas, y Henry, que entró por la banda izquierda. Pedro y Alves crearon una jugada por la derecha; el brasileño puso un centro de oro al segundo palo que Keita, sin marca, no desaprovechó. Quedaban veinte minutos y Pep dio entrada a Gudjohnsen por Silvinho, retrasando al mismo Keita como lateral. Ocurrió algo inusual en este equipo; las jugadas más claras en los minutos finales salieron de los corners, con los cuales Piqué remató dos veces. Una salió rozando el palo, y la segunda la rechazaron entre el Pato Abbondanzieri y el larguero. El Barça atacaba con todo, pero el Getafe estuvo a punto de dar un susto en dos contras al final de partido.
Mi resumen es que no se debe pinchar ante la oportunidad de distanciar más a los rivales y sobre todo ahora que el calendario se va a complicar con los temidos “Pirineos” .
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